juntabamos mi caca con mi hermana para lllevarla al doctor cuanto me dolia la panza cuanta diarrea como florecido el vientre ya se ira la peste o quq era no se hasta ahora
a la tarde ibamaos a volar la cometa me asustaba que el lalo pudiera darle mas hilo pero mucho que se perdia la cometa y era un puntito que me daba miedo nose de verla asi cerca delc ielo tocando las nubes parecia imposible que el lo hiciera y yo no la mia volba por lo bajo pero era el vientoo de agosto ese mes en que el viento hacia sonra las chapas mas de oracion volviamos por los yuyos ...
martes, 30 de diciembre de 2008
jueves, 17 de julio de 2008
pessoa

Tu silencio es una nave con todas las velas pandas...
Blandas, las brisas juegan en las flámulas, tu sonrisa...
Y tu sonrisa en tu silencio es las escaleras y las andas con las que me finjo más alto y al pie de cualquier paraíso...
Mi corazón es un ánfora que cae y que se parte...
Tu silencio lo recoge y lo guarda, partido, en un rincón...
Mi idea de ti es un cadáver que el mar trae a la playa..., y mientras tanto, tu eres la tela irreal en que hago vagar en color a mi arte...
El palacio está en ruinas... duele ver en el parque el abandono...
Todos los ocasos se fundieron en mi alma... Los céspedes de todos los prados fueron frescos bajo mis pies fríos...
Se secó en tu mirada la idea de juzgarte calma, y que yo vea eso en ti es un puerto sin navíos...
Y yo deliro... de repente me detengo en lo que pienso... te miro.
Y tu silencio es una ceguera mía... te miro y sueño...
Hay cosas rojas y cobrizas en el modo en cómo te medito, y tu idea sabe al recuerdo de un sabor del horror...
Mi amarte es una catedral de silencios elegidos, y mis sueños una escalera sin principio pero con fin...
Hay tan poca gente que ame los paisajes que no existen!...
- Cómo nos desalegra!...
Que mi oir tu silencio no sean nubes que entristezcan tu sonrisa, ángel exiliado, y tu tedio, aureola negra..."
alvaro mutis

Esta pieza de hotel donde ha dormido un asesino,
esta familia de acróbatas con una nube azul en las pupilas,
este delicado aparato que fabrica gardenias,
esta oscura mariposa de torpe vuelo,
este rebaño de alces,
han viajado juntos mucho tiempo
y jamás han sido amigos.
Tal vez formen en el cortejo de un sueño inconfesable
o sirvan para conjurar sobre mí
la tersa paz que deslíe los muertos».
Vicente Aleixandre

VEN, SIEMPRE VEN
No te acerques. Tu frente, tu ardiente frente,
tu encendida frente, las huellas de unos besos,
ese resplandor que aún me da se siente si te acercas,
ese resplandor contagioso que me queda en las manos,
ese río luminoso en que hundo mis brazos,
en el que casi no me atrevo a beber, por temor después
a ya una dura vida de lucero.
No quiero que vivas en mí como vive la luz,
con ese aislamiento de estrella que se une con su luz,
a quien el amor se niega a través del espacio
duro y azul que separa y no une,
donde cada lucero inaccesible
es una soledad que, gemebunda, envía su tristeza.
La soledad destella en el mundo sin amor.
La vida es una vívida corteza,
una rugosa piel inmóvil
donde el hombre no puede encontrar su descanso,
por más que aplique su sueño contra un astro apagado.
Pero tú no te acerques. Tu frente destellante,
carbón encendido que me arrebata a la propia conciencia
duelo fulgúreo en que de pronto siento la tentación de morir,
de quemarme los labios con tu roce indeleble,
de sentir mi carne deshacerse contra tu diamante abrasador.
No te acerques, porque tu beso se prolonga
como el choque imposible de las estrellas,
como el espacio que súbitamente se incendia,
éter propagador donde la destrucción de los mundos
es un único corazón que totalmente se abrasa.
Ven, ven, ven como el carbón extinto oscuro
que encierra una muerte;
ven como la noche ciega que me acerca su rostro;
ven como los dos labios marcados por el rojo,
por esa línea larga que funde los metales.
Ven, ven, amor mío; ven, hermética frente, redondez casi rodante
que luces como una órbita que va a morir en mis brazos,
ven como dos ojos o dos profundas soledades,
dos imperiosas llamadas de una hondura que no conozco.
¡Ven, ven muerte, amor; ven pronto, te destruyo;
ven, que quiero matar o amar o morir o darte todo;
ven, que ruedas como liviana piedra,
confundida como una luna que me pide mis rayos
paul eluard

LA MUERTE, EL AMOR, LA VIDA...
Creí que me rompería lo inmenso lo profundo.
Con mi pena desnuda, sin contacto, sin eco,
me tendí en mi prisión de puertas vírgenes
como un muerto sensato que había sabido morir.
Un muerto coronado sólo de su nada ...
Me tendí sobre las olas absurdas del verano
absorbido por amor a la ceniza.
La soledad me pareció más viva que la sangre.
Quería desunir la vida,
quería compartir la muerte con la muerte,
entregar mi corazón vacío a la vida
borrarlo todo, que no hubiera ni vidrio ni vaho...
Nada delante, nada detrás, nada entero.
Había eliminado el hielo de las manos juntas,
había eliminado la osamenta invernal
del voto de vivir que se anula.
Tú viniste y se reanimó el fuego,
cedió la sombra el frío,
aquí abajo se llenó de estrellas
y se cubrió la tierra.
De tu carne clara me sentí ligero...
Viniste, la soledad fue vencida,
tuve una guía sobre la tierra y supe
dirigirme, me sabía sin medida,
adelantaba ganaba tierra y espacio
Iba sin fin hacia la luz ...
La vida tenía un cuerpo, la esperanza tendía sus velas
promisoria de miradas confiadas para el alba.
De la noche surgía una cascada se sueños.
Los rayos de tus brazos entreabrían la niebla.
El primer rocío humedecía tu boca
deslumbrando reposo remplazaba el cansancio.
Yo amaba el amor como en mis primeros días.
Los campos están labrados las fábricas resplandecen
y el trigo hace su nido en una enorme marea,
las mieses, la vendimia, tienen muchos testigos,
nada es singular ni simple,
el mar está en los ojos del cielo o de la noche,
el bosque da a los árboles seguridad
y los muros de las casas tienen una piel común,
los caminos siempre se encuentran.
Los hombres están hechos para entenderse
para comprenderse, para amarse,
tienen hijos que serán padres de los hombres,
tienen hijos sin fuego ni lugar
que inventarán de nuevo a los hombres,
y la naturaleza y su patria
la de todos los hombres
la de todos los tiempos.
Luis II de Baviera


Uno de los monarcas más idolatrados de la historia indudablemente ha sido Luis II de Baviera, llamado "Loco Luis" por sus rarencias y pasión por las artes.
Un 25 de agosto de 1845 vino al mundo en Nymphenburgo, palacio veraniego cerca de Munich, en el seno de la dinastía de los Wittelsbach(en la cual ya se habían producido sus cuantos escándalos y lunáticos de atar como la princesa Alexandra que juraba que se había tragado un piano entero). El abuelo de Luisito, Luis I de Baviera, ya había salpicado de lodo el honor familiar al adjudicarse de querida titular a la licenciosa bailarina Lola Montez, y esto había ocasionado su abdicación a favor de Maximiliano I, papá de Luisito. La madre de Luisito nunca quiso chinearlo y el muchacho fue más apegado a su aya que a sus padres. Luisito era un chico retraído y soñador, pero en una ocasión pescó una rabieta espantosa que lo motivo a un intento de ahorcamiento de su hermano menor Otto por medio de un pañuelo. La pasión de Luisito por las artes se manifestó desde muy temprana edad, pero fue en mayo de 1861 cuando el joven se enamoró de una vez por todas de la ópera al ver la obra Lohengrin de Ricardo Wagner. A los 18 años de edad, Luisito vio morir a su padre un 10 de marzo y no le quedó más remedio que tomar las riendas del país. El populacho de Baviera se enamoró a primera vista de este joven elegante, hermoso y dulce.
Una de las primeras cosas que hizo Luisito como rey fue llamar a su ídolo Ricardo Wagner a su lado con el propósito de beneficiarlo con uno de los mecenazgos más generosos de la historia. Luisito estaba violentamente infatuado con Wagner, quien a estas alturas ya tenía negra hitoria como sopapeador de mujeres, traidor, mal marido, peor padre, mala paga y bochinchero de cuidado. Ya había abandonado a su primera mujer y no dudaba en arrebatarle las esposas hasta a sus benefactores. La llamada de Luisito fue la oportunidad para que Wagner se le pegara como sanguijuela para sacar el mayor provecho posible d la adoración del rey muchacho, quien a estas alturas del campeonato era un homosexual sin retorno. El enamorado Luisito le compró una casa en Munich a Wagner, le dio los fondos para construir la sede Haus Wahnfried en Bayreuth y lo mantuvo en gran lujo. Wagner hacía que el rey se vistiera de caballero del Cisne antes de llevarlo al lecho. Los consejeros de Luisito estaban espeluznados ante la voracidad pecuniaria de Wagner, quien incluso mandó a su amante Cósima Liszt(por cierto l esposa de su benefactor Hans von Bulow) a pedirle reales a Luisito. Los pobladores de Baviera, traumatizados por el feo asunto del abuelo de Luisito con Lola Montez, hervían de indignación al ver a Wagner aprovechándose de su rey. Luisito entonces procedió a sugerirle a Wagner que se fuera a Suiza, sitio donde él enviaría siempre una buena suma de dinero.
El primero de enero de 1867 Luisito anunció que se casaría con la princesa Sofía, hermana de la célebre Sissy Emperatriz de Austria. Los súbdito se regocijaron, pero esta boda primero fue aplazada y luego descartada por completo, quedando Sofía vestida y alborotada cuando Luisito le escribió que la amaba como hermana nomás. Tres meses después de la última fecha fijada para la frustrada boda, Luisito conoció a un prusiano alto de ojos azules y cabellos rubios llamado Richard Hornig, quien era mozo de cuadra de los establos reales. Este Richard no fue un mero aprovechado, sino que se enamoró profundamente del galante rey, compartieron el amor por los caballos, la naturaleza y el arte y solían pasear tomados de la mano por castillos y lagos a la luz de la luna. Luisito lo nombró Maestro de caballeriza y Transporte, y muchas veces Richard actuó de mensajero entre Luisito y sus ministros, cosa que era muy criticada. Richard Hornig había aplacado con su presencia el dolor de 8 años de separación física entre Wagner y Luisito.
Luisito como estadista probó ser más sagaz y capaz de lo que muchos admiten. Sin su consentimiento, Otto von Bismarck no hubiera podido unificar Alemania ni hubiera sido posible el triunfo de los germanos en la Guerra Franco-Prusiana, dado que en este conflicto Baviera apoyó con tropa a los prusianos. Luisito a nivel personal se sentía un poco asqueado ante el escándalo que protagonizó su amado Wagner al quitarle la mujer a Hans von Bulow para luego casarse con ella. También estaba preocupado por la salud de su hermano menor Otto, quien podría haber ayudado a Luisito pero que cada día iba de mal en peor con ataques de locura durante los cuales le daba por morder, caminar a cuatro patas y ladrar como perro. Para colmo de males Richard Hornig se casó durante una de las ausencias de Luisito, y el rey se sintió traicionado. Fue a visitar de incognito a Richard Wagner en Haus Wahnfried y en enero de 1881 Wagner y Luisito vieron juntos la ópera Lohengrin. Cenaron juntos y lloraron mucho. Fue la última vez que se vieron, pues el 13 de febrero de 1883, Wagner moría en Venecia de un infarto. Wagner fue sepultado en Bayreuth, donde un acongojado Luisito visitó secretamente su tumba para llorar una vez más.
Ya para entonces, Luisito comenzaba a tener alucinaciones y otros problemas mentales. En su diario se reflejaban estas anomalías. Se sentía acosado por sus funcionarios, que olvidaban que cuanto mecenazgo se había hecho en el pasado provenía del dinero personal del rey y no del erario de Baviera. Los ministros se voltearon contra Luisito acusándole de derroche y mala administración, cuestionando su capacidad para reinar y hasta hablando mal de su vida privada. El 7 de junio de 1886 se llevó a cabo el complot contra el rey en Munich. El gobierno, tras un día de discusiones y misas negras, decidió que Luisito no podía reinar y que el regente sería el príncipe Luitpoldo. Aconsejaron Luisito que huyera hacia Autria, pero él se negaba a hacerlo. Afirmaban que Luisito quería suicidarse y varios doctores montaron guardia, mientras el monarca protestaba que no era posible que lo declararan loco si no lo habían examinado. A las 4 de la mañana del 11 de junio Luisito abordó su coche solo rumbo a Berg. Acompañado por el Dr. Gudden, Luisito se fue a la cama. El 13 de junio, tra haber cenado solo, Luisito y Gudden salieron a dar una caminata.Cai a medianoche los cuerpos de Gudden y el rey fueron hallados a la orilla del lago. Los restos de Luisito fueron llevados a Munich, donde miles de alemanes lloraron al rendirle el último adiós. Nunca se supo si Gudden asesinó a Luisito o qué sucedió exactamente. El cuerpo del rey fue enterrado en la Iglesia de San Miguel.
KRISHNAMURTI

"El amor no es una cosa de la mente. Y solo cuando está
de veras quieta, que no espera nada, ni pide ni exige ni busca ni posee, cuando
ya no tiene celos ni temor ni ansiedad, cuando está realmente en silencio,
sólo entonces es posible el amor.
La razón de que no tengamos amor es porque las cosas de
la mente han llenado nuestros corazones(celos, envidias, deseos de ser alguien,
ambición, éxito
El amor sólo puede existir cuando está ausente
el pensamiento del "Yo" y la libertad con respecto al "Yo"
reside en el conocimiento propio y así llega la comprensión.
El amor no tiene nada que ver con la sensación, que no
es un medio para realizarse. El amor existe por sí mismo, sin ningún
resultado.
"Para la mayor parte de la gente, el amor está vinculado
con el sexo y el placer y todos los tormentos que los acompañan: celos,
envidias, antagonismos.
"Uno ha de terminar con todo el conocimiento acumulado cada día,
heridas psicológicas, compararse con otra persona, compadecerse a sí
mismo... terminar con todo eso cada día, de modo que al día siguiente
la mente de usted sea fresca y joven. Una mente así nunca puede ser lastimada,
y eso es inocencia.
"Uno de las cosas extrañas relacionadas con el amor es
que cualquier cosa que podamos hacer, será correcta si amamos. Cuando
hay amor, la acción es siempre correcta, en todas las circunstancias.
Y cuando existe esa calidad del amor, hay compasión. La compasión
implica pasión por todo.
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